Recomendaciones a cadenas de retail en el caso de coronavirus en Chile

Recomendaciones a cadenas de retail en el caso de coronavirus en Chile

Desde el inicio del coronavirus en Chile, el retail ha experimentado aumentos significativos como productos de higiene y alimentos básicos; y a su vez disminuciones en decoración, vestuario, etc.

Esta “nueva normalidad”, detecta alteración en los horarios, valores promedios y variabilidad del tiempo de traslados de productos, así como hechos menos visibles al cliente final como retrasos en fabricación y logística internacional de productos e insumos (especialmente de Asia), entre otros cambios sustanciales para la industria.

Bajo esta realidad, Blue Yonder (ex JDA Software, experto en cadena de suministro) hace algunas recomendaciones para el retail chileno, más allá de las ya conocidas en torno a la salud y seguridad de empleados y clientes, así como aquellas relacionadas al flujo comunicacional.

Miguel Alvarez, VP Industry para LatAm de Blue Yonder, señala que para aquellas empresas que aún no lo hayan realizado, es conveniente establecer un teatro de guerra (‘war room’) y un comité operacional diario para coordinar el plan de continuidad operacional y de negocio.

Tras ello, es necesario focalizar acciones para asegurar la liquidez financiera de la compañía, manejar agresivamente su estructura de costos, y habilitar a sus empleados, en roles que puede operar remotamente, con tecnología y equipamiento para trabajar lo más normal posible.

En este primer mes de Covid-19 en Chile, “he constatado que las compañías de retail han reaccionado de buena forma al habilitar plataformas para trabajo remoto y colaborativo, han implementado monitoreo intra-diario de sus niveles de inventario y entrega de proveedores y han adecuado su cadena de suministro para operar bajo las cambiantes condiciones de accesibilidad y disponibilidad de personal”, señala Alvarez.

«Sincerar» la cadena de suministro

Primero, se requiere un “sinceramiento general» de 1) el plan de venta y pronóstico de demanda, 2) el nivel de inventario para las próximas semanas y meses, y 3) el plan de suministro para el 2020, que den cuenta del quiebre en la cadena de suministro y disminución de capacidad económica de mercados y clientes.

Segundo, revisar el surtido y el abastecimiento de la actual y próxima temporada, campañas o promos (especialmente si son importados) dado que este flujo está completamente alterado.

Tercero, es necesario ‘licuar’ el inventario inmovilizado en locales que están con restricciones de operación; y cuarto, habilitar y/o mejorar las opciones “home delivery” o “curb-side pickup”, añade el ejecutivo de Blue Yonder.

Esto último es cuando tras un pedido online, el cliente va a su tienda habitual en donde habrá un lugar reservado para que sin bajar del vehículo, un empleado de la tienda o supermercado introduzca sus productos en el maletero.

Álvarez también recomienda se identifiquen fuentes alternativas de abastecimiento (proveedores, países y regiones) que permitan mantener la producción y flujo de productos. Y considera esencial analizar y re-balancear la cadena de suministro, incluyendo nuevas vías y medios de abastecimiento, plan de transporte, plan de operaciones de los centros de distribución, y definir nuevas restricciones a la operación (categorías/productos críticos).

Finalmente, considera necesario identificar tecnologías que maximicen las oportunidades que ha abierto el canal online de manera eficiente, amigable con el medio ambiente, y efectivo en costo.

Sugerencias post-Covid

Estas son recomendaciones inmediatas que para el VP Industry para LatAm de Blue Yonder deben ser tomadas en la industria del retail, pero también hace sugerencias adicionales post crisis:

  1. Implementar o mejorar la visibilidad de inventario (productos y materiales) de la cadena de suministro completa (importación, inbound & outbound), de manera de poder tomar acciones con mayor anticipación.
  2. Prepararse para que parte importante de la compra de cliente se quede en el canal on-line, siendo el modelo híbrido la mejor alternativa.
  3. Evaluar la estabilidad financiera de los proveedores de su empresa, y la capacidad de cumplir con sus órdenes.
  4. Evaluar y mitigar el riesgo asociado a una cadena de suministro fragmentada, con acciones como regionalización de abastecimiento, abastecimiento alternativo, aumento de stock de seguridad, apertura a más de puntos de producción y o más opciones para manejar el surtido de productos.
  5. Actualice su plan de continuidad operacional bajo contingencias para operar en esta “nueva normalidad”.

Fuente: www.mascontainer.com

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